PRONTO NUESTRA
VERSIÓN MOBILE

SOMOS BLOGGERS

ESCRIBIMOS SOBRE

TENDENCIAS DIGITALES

Suscribete a Nuestro Newsletter

Dead Pool, el anti-héroe que rompió records en taquilla en sólo 3 días

En caso de que no lo hayas escuchado (sin duda lo has escuchado), Deadpool abrió este fin de semana con una suma de $132 millones de dólares en taquilla interna y rompió los records para una clasificación R (R-Rated), dejando de lado hasta el más optimista de los pronósticos, que se asentaban en un máximo de $70 millones para su debut de 3 días.

20th Century Fox debe dar la vuelta y dar a su equipo de marketing un gran aplauso en este momento, porque esos números llamativos no habrían sido posibles sin la campaña de marketing sobresaliente, que fue omnipresente en el último mes antes de su lanzamiento. Algunos se quejaron de los bombardeos sin cuartel de la campaña, y era entendible - aparentemente a donde fuese que voltearas allí estaba él, apareciendo en anuncios de televisión al azar, en Porn Hub, Tinder, en vídeos virales, repartiendo chimichangas en el Super Bowl, y apareciendo en la que tu madre, seguramente pensó era una valla publicitaria para una comedia romántica con el buen muchacho de Ryan Reynolds. Otros estuvieron preocupados de que el impacto iba a generar en el público una fatiga sobre Deadpool antes que la película llegara a los cines.

Pero la campaña de marketing mostró la alquimia mágica que puede existir cuando ocurren tres cosas:

  1. El equipo de marketing entiende absolutamente, tanto el personaje como la historia que están tratando de vender
  2. Los creativos son liberados de las restricciones habituales en la comercialización de una película
  3. La campaña se las arregla para ocultar la mayor parte de la película de la audiencia.

Seamos realistas: Mientras que los escritores y directores de Hollywood pueden ser algunas de las personas más progresistas y creativas que hay por ahí, los ejecutivos de los estudios pueden ser algunos de los más lentos para adaptarse a la hora de probar cosas nuevas. Es por ello que fue notable ver a Fox esencialmente dar carta blanca a su equipo para hacer lo que quisieran con la campaña. Nunca fue un riesgo tan grande como el estudio pudo haber anticipado, al menos, no para los fans. El público estuvo más que preparado para lo extraño y salvaje, y ese es el punto - Fox fue lo suficientemente astuto como para verlo y jugar con ello. La mayoría de las campañas de marketing no dan a sus audiencias el chance de ser así de inteligentes o de mente abierta, pero la campaña de Deadpool no se contuvo, tomando la postura que los aficionados que abarcara, entenderían la rareza del mismo carácter (y por lo tanto, la película) y los que no, nunca lo harían.

La campaña fue entonces igual que el propio personaje: impredecible, incongruente, hilarante, perversa y aparecía en los lugares más extraños. Teniendo en cuenta que hemos visto lo que sucede cuando el marketing de una película es confuso, fue un soplo de aire fresco ver a un equipo de marketing poder mostrar absolutamente de lo que su producto se trata en sí. Y aunque hubiera sido imposible comercializar Deadpool sin depender de su estrella principal, Ryan Reynolds, el hecho de que él era una parte tan establecida de la campaña de promoción, ayudó a venderlo al público; era casi imposible no apoyarse en Reynolds, quien había estado esperando que se hiciera esta película durante once años, y cuyo entusiasmo por el proyecto era palpable. Fox fue lo suficientemente inteligente para aprovechar eso y subirse a la ola de amabilidad de su actor, quien aparece en casi tantos lugares como el propio Deadpool. Se hizo querer tanto Reynolds y la película a las audiencias potenciales, que los aficionados que aún seguían quejándose de su mala interpretación, en 2009 de X-Men Origins: Wolverine, se sintieron cómodos con que este personaje finalmente fuese traído a la vida de la manera correcta .

Del mismo modo, la campaña se sumergió justo en el metahumor que transgrede el mundo de ficción del personaje, burlándose de los desastres antes mencionados de Fox en el marketing de una película. Mientras la mayoría de los estudios se hubieran alejado de ataques a su propio producto, la campaña de Deadpool ha hecho de esto su campo de acción, recordándole de vez en cuando a la audiencia que se trataba del “mismo estudio que inexplicablemente le había callado la p**a boca", y teniendo al personaje haciendo algunos chistes sobre Ryan Reynolds como actor. En una gigantesca campaña para nada-nada tradicional, Fox se convirtió en el blanco de su propia broma, y el público lo aceptó claramente

COMPARTE ESTE BLOG EN:

BLOGS RELACIONADOS

Related blog title

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua. Ut enim ad minim veniam, quis nostrud exercitation ullamco laboris nisi ut aliquip ex ea commodo
Ver más

Related blog title

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua. Ut enim ad minim veniam, quis nostrud exercitation ullamco laboris nisi ut aliquip ex ea commodo
Ver más